Creé este blog hace algunos días con una idea bastante clara de lo que sería mi primer post. Justo en el momento en que presiono el botón de "publicar", la página de la coctelera se desmorona en una tragedia de la que resulta que se pierde todo lo que había escrito. En mi desesperación, intenté repetidas veces entrar nuevamente, pero me seguía apareciendo el mismo jodido mensaje: lo sentimos, pero no nos importa que perdieras tu información y no compraremos mejor tecnología.
Ja, no, no quiero hablar mal del servidos que elegí para mi blog. Pero sí lo critico sanamente para que quede constancia de que no me parece que se haya perdido la info de mi primer post. Sobre todo por dos razones: una, que ya no recuerdo qué fue lo que escribí y dos, que soy demasiado floja como para ponerme a abrir un nuevo blog, elegirle el diseño y todo ese circo que se hace siempre al comienzo.
Así que si alguien, por ahí, por pura casualidad, navegando en páginas aleatorias, llegó a un blog en blanco, le pido disculpas. No fue mi intención hacerle perder su tiempo. (Es un poco genial la idea de que un blog en blanco es más pérdida de tiempo que un blog con posts, ¿verdad?) Y le prometo que a partir de ahora procuraré dejarle indicios de vida de manera algo más regular, es decir, más periódica.
De momento sólo quería dejar eso en claro. Ahora que lo he logrado, me despido hasta el siguiente post.
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